Creative Commons

Licencia Creative Commons
Aproximación a la obra de "Benxa" (1907-1989) por Baltasar y Covadonga Álvarez Quintana se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Este blog está bajo una licencia de Creative Commons: Reconocimiento No Comercial - Sin Obra Derivada./ Se permite copiar, distribuir y citar públicamente esta obra, con la doble condición de que se reconozca y mencione a los autores y no se utilice con fines comerciales. Tampoco, y en modo alguno, se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de ésta. Es voluntad expresa de los autores.

miércoles, 16 de enero de 2019

197.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 197. Publicada  16-1-2019








Medidas en planta y alzado del puente medieval de Olloniego. En el cuaderno figura con la denominación
popular de Puente romano de Olloniego, Datos tomados el 28 de febrero de 1933. 







Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 1930. Apuntes varios, 1932-36.
1932-1936/40. Contados documentos permiten efectuar el seguimiento de la práctica del dibujo en el joven Benjamín, quién aún no ha fijado el seudónimo definitivo de Benxa. La agitada y convulsa historia de España y las circunstancias personales explican el resultado. El fallecimiento de su padre en 1932 abre una etapa de vida independiente sin separarse de Olloniego. La ocupación laboral no impide dar continuidad ni resultados materiales a sus aficiones plurales que alternativa o sincrónicamente mantendrá hasta el final de su vida. Sobre los cimientos de las inclinaciones manifiestas con anterioridad, los años siguientes a 1932 se repartirán entre la dedicación a la literatura, de una parte, y a la Historia, Historia del Arte y el incipiente concepto de Patrimonio de otra [Entrada 198]. Siempre por cuenta propia, de forma autodidacta, pero sin renunciar a la vez a la difusión o a los primeros trabajos de autor. La creación literaria parece posponerse hasta los años 40, en tanto que en las tres materias indicadas y convergentes logra publicar su primer trabajo, una ópera prima donde el dibujo de monumentos, de historia o arqueológico actúa como elemento generador.

Con anterioridad a su primera publicación de Historia del Arte suscitado por una portada románica reproducida al dibujo, un bloc de notas profesionales, abierto en 1932 (1) a raíz de la muerte de su padre, ofrece salpicadamente apuntes orientativos de los derroteros por donde discurría el dibujo en la vertiente vocacional. Entre cálculos, datos topográficos y croquis de obras para particulares aparecen una decena de dibujos a mano alzada, unos rápidos y esquemáticos, incluso conceptuales; otros borradores de monumentos o piezas medidas con todo detalle para su posterior reproducción definitiva. Interesa destacar la variedad de géneros emergentes, algunos sin continuidad posterior, como un apunte de paisaje rural parcelado en ladera, muy bien resuelto dentro de la máxima síntesis lineal. O el perfil de un tipo popular con boina de resultado insatisfactorio respecto a las caricaturas cultivadas ocasionalmente desde entonces. En cambio en una hoja y a lápiz de color rojo y marrón, única excepción en todo el bloc anotado a grafito, aparecen dos imágenes que pueden considerarse las más antiguas conservadas del dibujo de arquitectura popular en el que irá progresando lentamente hasta los años de elaboración de las colecciones de antigüedades. Un ángulo entre dos viviendas humildes y un hórreo, trabajados con línea y relleno de color plano se expresan con una simplificación que el color aproxima a la ilustración y la viñeta, dos manifestaciones habituales en adelante.

Tras el último trabajo sobre Cantabria [Entrada 196, 13-1-2019] inaugura ahora el marco localista de acción que constituirá una invariante propia. Concretamente los monumentos de Olloniego o los radicado en un radio de acción sumamente reducido. Igualmente, permanecerá como un episodio aislado su interés por la prehistoria, del que se conservan resúmenes extraídos de libros sobre otros yacimientos, incluida la cueva de Candamo. El palacio de Olloniego se repite en el bloc de datos desde distintos puntos de vista y siempre resumido en su composición volumétrica básica. Sólo un altar y el puente medieval de Olloniego aparecen medidos con todo detalle, tanto en planta como en alzado. Informan del apoyo en el dibujo técnico aplicado a la arquitectura, con las proporciones recursos de precisión que subyacen bajo la representación final. 



____________

(1) Cuaderno formato A-6 apaisado, rotulado en la portada: Datos topográficos y de construcción. 1932. Benjamín. Incluye notas hasta al menos 1936, con aislados apuntes posteriores como el croquis y medidas de una bicicleta tándem tomado en Mieres en 1944.












domingo, 13 de enero de 2019

196.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 196. Publicada  13-1-2019









Cuatro de las figuras rupestres reproducidas por Benxa con línea de contorno y dintorno a tinta china e interior
a lápiz de color. Él mismo escribiría en la descripción del estudio [...] hechas con cortos rasgos y perfiles en negro. pero de trazo seguro, sin vacilación ni corrección. 








Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 1930. Estudio de Santillana monumental  y dibujos de la cueva de Altamira, 1931.
De 1930 datan los dos primeros dibujos conocidos de Benxa: los escudos de Aguilar y Casares ya publicados [Entradas 187 y 189,  22 y 26-12-2018]. Con ellos inicia su labor como dibujante independiente del dibujo técnico topográfico aplicado a la minería que viene practicando desde el comienzo de su vida laboral en 1928. El mismo año treinta en que cursa en Madrid las materias pendientes para la obtención del título de aparejador en régimen de excedencia laboral, resulta también significativo a efectos de la práctica del dibujo. La misma copia de escudos estimulada por su padre puede constituir igualmente un testimonio implícito del interés por la historia manifiesto por su hijo desde tiempo mediante lecturas, instando el padre a su cultivo esta vez recurriendo al dibujo, una especie de leguaje familiar después del verbal. Incluso a la elaboración de estudios monográficos de Historia e Historia del Arte a partir de su facilidad para la escritura (historial desde niño de los llamados reportajes, varias veces mencionados) y su temprana iniciación en ambas materias como se indica más abajo.

De ambas manifestaciones unidas (trabajo escrito y reproducción de dibujos de carácter arqueológico) se conserva el primer testimonio correspondiente a 1931, año de la realización por Benjamín de los Apuntes sobre Santillana del Mar en la provincia de Santander y de su caverna prehistórica [Entrada 32, 6-12-2016, texto e ilustraciones]. Un cuaderno formato folio integrado por siete páginas de apretado texto mecanografiado a un espacio y tres láminas finales que reproducen las imágenes parietales del Paleolítico de Altamira y Font de Gaume (Francia). Leída ahora detenidamente la parte escrita sobre la Santillana monumental consideramos el texto un testimonio superior al de un mero iniciado en la historia del arte por su exposición ordenada y exhaustiva, descripción precisa, apoyatura en fuentes escritas, alusión a restauraciones, rico vocabulario técnico y un estilo literario culto y cuidado que acompañará siempre a los trabajos escritos en esta primera década de actividad humanística, un momento que entendemos de construcción e incipiente aproximación al conocimiento especializado que tanto en dibujo como literariamente precederá al periodo de deconstrucción y personalización de ideas y medios de expresión. 

Por su parte las láminas dibujadas, lo mismo que el par de escudos iniciales de la serie, inauguran el cultivo del dibujo por interés e iniciativa personal. En función de los motivos objeto de representación pueden calificarse de dibujo arqueológico siempre que se precise terminológicamente el calificativo. Aquí se entenderá por tal la copia de restos materiales del pasado -en Benxa la Prehistoria primero y luego, sobremanera, la Edad Media religiosa y civil-, conserven un valor histórico, artístico o ambos, pero en todo caso como recursos para el conocimiento de la cultura a la que pertenecen. Atañe a vestigios no necesariamente enterrados ni objeto de excavación y, dada la fecha temprana en la que Benxa los ejecuta y su formación ajena a la ciencia arqueológica y sus medios de estudio, elaborados con una factura limpia, de descripción lo más analógica posible respecto al original, medición precisa, proporción interna y escala. La línea constituye el recurso por excelencia en este dibujo trabajado, la llamada línea clara, la artífice de la definición nítida de la forma que convierte el dibujo en instrumento complementario de la fotografía cuya reproducción de la imagen se obtiene mediante mancha valorada. Desconocemos el dibujo arqueológico académico o especializado de los años treinta y con ello perdemos la oportunidad de compararlo con estas dos clases diferentes de trabajos llevados a cabo por Benxa. De cualquier forma el dibujo arqueológico constituía ya una herramienta de investigación, un medio auxiliar y también una modalidad concreta de dibujo técnico al servicio de una de tantas disciplinas (topográfía, anatomía, etcétera). Como tal dibujo reglado y sometido a convencionalismos precisos contará con el interés de Benxa únicamente durante este primer decenio, procediendo a individualizarse después o a sustituirse cuando, tras los acontecimientos generales y personales vividos en los años treinta, defina su estructura personal y los principios que regirán su labor vocacional.

Bexa -todavía Benjamín- debió visitar por dos veces Santillana y la caverna de arte rupestre. La primera por detalles que expone en la redacción sobre la villa monumental y la segunda en posiblemente en la excursión colectiva efectuada en julio de 1931, según informa el plano descriptivo del recorrido preparado previa y expresamente por su padre. Así pues, nueva obra de colaboración padre e hijo y esta vez incluyendo división del trabajo. El joven prepararía la parte artística que luego recogería a limpio en el cuaderno indicado, incluidas las tres láminas de figuras rupestres. Las dos procedentes de Altamira aportan la versión arqueológica del dibujo, en esta ocasión reproduciendo una manifestación cuyo original se aproxima en superior medida al dibujo que los propios escudos de armas. La técnica mixta de relieve y pintura del animalario de Altamira, se traslada con facilidad al dibujo dada la precisa y escueta definición de la forma a partir de un contorno inciso realzado en negro y el interior coloreado irregularmente en rojo, humo y ocre. La copia de Benxa representa en línea a tinta contornos y dintornos y reproduce el interior con lápiz coloreado y presencia puntual de lápiz de grafito. El rayado irregular del color que rellena las figuras en la reproducción trata de reflejar el que aparece en el original según la que sería tercera versión, la aportada por Benxa en el texto:

[Galería primera de la izquierda ... ocupan una extensión de techo de 12,50 metros de largo por cinco de ancho] […] y una hermosa cierva de 2.20 metros de largo. Ésta es la más notable de todas las figuras, maravilla de factura, que asombra por la elegancia y corrección del dibujo y por la blandura y suavidad del modelado […]. Los colores empleados en estas estampaciones son el negro y rojo: éste para la mancha y aquél para el contorno, entrando también en algunas el ocre amarillo. Para mayor relieve a desvanecer [sic] el tono hacían rayado y raspado profundo, a la manera del grabado en hueco”.

Hacia 1960-61 Benxa abordó una curiosa versión de las figuras tomadas de Altamira treinta años atrás. Trasladó los dos bisontes (macho y hembra), las imágenes capitales de la cueva, a las paredes de su vivienda a la manera de murales, sin perder su condición parietal. Y lo mismo otra composición, esta vez del arte rupestre del Levante español [Entrada 35, 18-12-2016]. Ambos se prestaban con facilidad a su reproducción mural debido a su condición dominante (Altamira) o exclusiva de dibujos a línea. No obstante recurrió al trazado previo de la retícula con el fin de mantener en la medida de lo posible las proporciones y la analogía de los motivos originales. Un procedimiento, entre otros, de la reproducción precisa y exacta propia del dibujo arqueológico al que se aproxima en esta primera etapa como dibujante metódico de historia y monumentos. 















195.Dibujos etapa juventud-madurez.Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 195. Publicada  13-1-2019








 Montes de Olloniego, Tudela, Anieves y Veguín, firmado B.A y M.A en Olloniego, septiembre de 1931.
Transcripción textual de la Nota: 
La superficie aproximada de la parte llana ó Vega desde el Escobio de Las Vallinas hasta Entrepeñas, incluso el Río y carreteras, son 312 hectáreas, ó sean 2.496 días de bueyes. Idem de OTRA NOTA La superficie de la parte montañosa, o sea lo que constituye el relieve de toda la zona de Olloniego, Tudela, Anieves y Veguín, desde La Vega hasta la divisoria de los concejos de Mieres y Langreo, son aproximadamente 2.046 hectáreas, o sean 16.368 días de bueyes.









Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 1930. Cartografía. Plano topográfico del sur del concejo de Oviedo, 1931.
Siempre ateniéndonos a los dibujos conservados y noticias aportadas por Benxa, sus primeros trabajos de juventud comprenden los años treinta, más exactamente los seis primeros. Soltero, reside en Olloniego con su padre en los dos años que preceden a su fallecimiento (1930-32), percibiéndose una relación de compenetración entre el anciano y el joven que se manifiesta más allá de sus comienzos laborales en la misma empresa en la que prestan servicios, Hulleras de Olloniego. De la vinculación entre ambos que interesa aquí, la que afecta al inicio en la práctica del dibujo por parte de Benxa, nace -como ya se indicó- con la copia del escudo de Aguilar por sugerencia de su padre, completándose con una pieza, esta vez en colaboración, todavía dentro del marco del dibujo técnico topográfico. Se trata del plano topográfico titulado Montes de Olloniego, Tudela, Anieves y Veguín, firmado por ambos como B.A y M.A en Olloniego, septiembre de 1931 [Entrada 22, 13-10-2016]. La reproducción fotográfica no informa de las dimensiones ni tampoco la escala, expresada únicamente de forma gráfica. 

Constituye la única realización de dibujo técnico que se incluye en esta muestra de la etapa de juventud, justificada por la influencia de padre y la obra principal de éste, el plano topográfico de Mieres y alrededores a vista de pájaro. Incluso el área representada ahora repite un fragmento incluido en el trabajo de 1906, con el que puede compararse [Entrada 128, 22-5-2018], tanto el grado de semejanza formal del relieve representado, como la incorporación de los modernos procedimientos de dibujo topográfico acotado con precisión mediante curvas de nivel o el complemento de sombreado a aguada que enfatiza la tridimensional. Puede entenderse como un trabajo de despedida de la topografía como obra de “entretenimiento” para ambos. En ella el padre encontrará la oportunidad para actualizar sus conocimientos en la modalidad de dibujo técnico cartográfico de su máximo interés y que continuará practicando durante la última etapa de su vida. Un rasgo característico de ésta faceta queda reflejado en la presencia de las Notas.Un par de ellas aparecen insertas sobre el papel conviviendo con la figura del plano, rellenando el espacio libre con el objeto de transmitir información manuscrita detallada, lo que constituye un procedimiento ajeno al protocolo de la cartografía moderna y cuya presencia devendrá en uno de los rasgos distintivos de otros trabajos similares de su última etapa. Dibujo y notas conjuntamente, notas de utilidad pero también registro de curiosidades.En este trabajo compartido ya se comprueba una transmisión de conceptos y modos de composición del padre en edad avanzada al hijo menor en pleno momento de gestación de sus inquietudes culturales. Dibujos y notas, el título de alguno de los laminariumspublicados de Benxa, lo mismo que la manera de exponer los contenidos, parece contar con un punto de referencia en este trabajo topográfico.













viernes, 11 de enero de 2019

194.Dibujos etapa juventud-madurez.Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 194. Publicada  11-1-2019









Apunte a título de ejercicio de motivos varios. La figura humana, siempre tipos populares con los que practica
posturas y movimientos; motivos y actividad propia del medio rural (carros, arado, vara de hierba) y fondo de paisaje.
La imagen humana y en menor medida la animal, por su interés en insertarla en sus dibujos por motivos varios, unido a su falta de formación en el dibujo de figura, fueron objeto de ensayos previos, incluso de compilación de recortes que utilizaba como modelos. Los mismos personajes de las historietas, no los héroes de aspecto atlético
sino los vinculados tipos derivados de la caricatura, resultaron objeto de su interés en este mismo sentido.







Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez
(Excluidos laminariums de antigüedades)
Sirve esta página como […] y a la vez como cierre de la trayectoria del Benxa dibujante que precede a su última y más reconocida obra gráfica, los Laminariums, un corpus aparte y  dotado de entidad propia. 
Ni el tratamiento detenido y monográfico como dibujante ni como iluminador de sus artículos tiene cabida en esta publicación, porque como su título indica se trata de una "Aproximación", y por ende ni de un estudio profundo ni de una investigación en sentido estricto. De ahí que proceda mejor abrir interrogantes que emitir respuestas. Por ejemplo, ciñéndose a este apartado de articulista ilustrador, cabe preguntarse por una sintonía o afinidad entre los dos lenguajes, el icónico y el literario; si vehiculan ambos similares ideas, alcanzan a complementarse o, por el contrario discurren por  derroteros independientes. O si, de otro modo, a través de las ilustraciones de los artículos puede seguirse la evolución general como dibujante anterior a la serie de Dibujos y Notas -lo que parece, a título provisional, confirmarse.
Pero entre tanto ¿los temas y motivos gráficos, técnicas, lenguaje expresivo e iconografías similares puede decirse que desfilan con un aire de familia inequívoco, sea en dibujos independientes o expresamente concebidos por el articulista? ¿Y ello con unidad interna en un lapso cronológico concreto? Tras los primeros dibujos ¿qué dirección toman con el paso del tiempo a efectos de formas e ideario? Etcétera. Una veintena y media de estos dibujos ya han salido publicados en anteriores entradas y sirviendo a distintos géneros icónicos. Una mínima base de la que al menos se dispone.
[Entrada 44, 10-2-2017. Artículos ilustrados y dibujos en general].

Al cabo de dos años de escrita y publicada esta página y previo al tratamiento monográfico de los laminariums se vuelve sobre la labor como dibujante de Benxa. Ahora, en el proceso de exploración de las raíces de las colecciones de antigüedades dibujadas y a la medida del tratamiento de detalle que otorgamos a esta parte denominada Muestra, su producción dibujística total no queda proporcionalmente representada en una única entrada, la que arriba reproducimos. Queda pues pendiente por abordar tanto la genealogía de los laminariums como el Benxa ilustrador y el dibujante de otros géneros. La misma página en la que se renunciaba a este objetivo se sustituye ahora por un estudio de detalle de sus dibujos de juventud y madurez, valiéndose de los mismos interrogantes con que se resolvía como punto de partida, así como de otros suscitados en el presente. Entre estos últimos, su concepción del dibujo como medio instrumental, arte aplicado u obra autónoma; los ámbitos del dibujo explorados; pensamiento, ideas y conceptos contenidos; maneras o estilos y correspondencia con las técnicas. 











jueves, 10 de enero de 2019

193. Dibujos etapa juventud-madurez.Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 193. Publicada  10-1-2019











Benxa dibujando en la galería de la vivienda de Olloniego, entre 1941
y 1945. Como su padre disponían el tablero de dibujo en la pieza más luminosa
de la vivienda. Los útiles que figuran indican la ejecución de un trabajo de dibujo técnico,
lo que no excluye la reproducción de alguna pieza histórica o monumental, caso de las portadas
románicas, que por los años de juventud copia con un dibujo a línea clara
próximo al arqueológico de la época y para cuya representación en alzado resultaría de utilidad
el dibujo técnico por basarse su composición en la geometría plana.  







Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez
(Excluidos laminariums de antigüedades)
Sabido es que los dibujos de antigüedades por concejos por su publicación y valor intrínseco constituyen la sección de los trabajos de Benxa más conocida y valorada. Pero en cuanto dibujos constituyen tan sólo una parte de la producción total, lo mismo que la serie de escudos. Su tratamiento se aborda ahora, en aras de un conocimiento global de su obra y desarrollado desde dos puntos de vista: uno, como una parte del repertorio dibujístico en sí mismo, excluidos los laminariums, y dos, al igual que con la copia de blasones, en calidad de afluentes que desembocarán en los laminariums. Se trata ahora de descubrir una parte de su labor desconocida, sus trabajos gráficos de juventud y edad madura, siempre previos a lo que para él fue un hallazgo inesperado y tardío, las recopilaciones de motivos históricos, populares y curiosidades. Queda así patente la división de su obra en dibujos y letras. A efectos de comunicación puede citarse un Benxa bilingüe, lo que conlleva una dispersión de su dedicación que necesariamente perjudicó la calidad del resultado, en similar medida a como incidió su condición de aficionado vocacional de tiempo libre o su naturaleza de autodidacta, incluso esa invariable expresión directa y rápida, contrapuesta al control de la razón o al método.

Corresponde ahora el Benxa dibujante, calificándolo así más que por la calidad de sus trabajos, por la necesidad de ejercitar el dibujo y su cultivo continuo siempre acompañado del agrado personal, casi como una actividad privada simultaneada con otros repertorios de su obra. Benxa dibujante por el ambiente familiar, el estímulo recibido de su padre [Entrada 187, 22-12-2018] y por los conocimientos en dibujo técnico, regido por normas y convencionalismos que lo convierten en un lenguaje universal accesible a todos mediante el aprendizaje. Por lo demás, Benxa careció de las condiciones que acompañan a un buen dibujante o un artista del dibujo: ni talento especial -a lo sumo cierta facilidad y rapidez de trazo- ni formación en el dibujo clásico o académico, bien desde las Escuelas de Bellas Artes o de Artes y Oficios, donde en ambas el dibujo era considerado un instrumento al servicio de las artes mayores, una arte aplicado, no una manifestación plástica autónoma. Más lejos aún se sitúa en el caso de Benxa su contacto con el arte de vanguardia, del que por puntuales críticas de arte publicadas deja constancia de la desconsideración e incomprensión hacia él en cuanto parte de esa modernidad, ahora en las artes plásticas, que por una vez más lo retrotrae a un personaje siglo XIX. Por ello nunca podría suponer que una comprensión de parte de sus dibujos se aproxima a conceptos artísticos y estéticos que irrumpen precisamente dentro del marco del arte moderno de vanguardia.

Benxa siempre se manifestó autocrítico para con sus dibujos, consciente de sus limitaciones para la dimensión artística del mismo, lo que no impidió su práctica activa, continuada y fuertemente enraizada, una especie de lenguaje icónico natural y consustancial, mediante el cual procedía a la expresión de contenidos frecuentemente comunes a los literarios, tanto los seleccionados como receptor (lecturas), como los trasladados en artículos y notas [Entradas 165-175, 29 octubre a 9 noviembre 2018]. La misma crítica desafortunada recibió del exterior para la sección última de sus dibujos publicados de antigüedades, bien desde el ámbito artístico, por parte de artistas asturianos, bien desde el científico por dibujantes especializados en motivos coincidentes con parte de los incluidos en sus laminariums. Si por lo que respecta al dibujo en sí mismo el episodio último y más reconocido de su trayectoria quedó en entredicho, el pronóstico no diferirá para la producción gráfica que lo precedió, siempre que se mantengan los mismos criterios de emisión de juicio de valor. Por el contrario se trata ahora de precisar, sin prescindir de los criterios formalistas convencionales, los propósitos, ideas y espíritu que animaron sus realizaciones al dibujo. Y entre ellas las más controvertidas enfrentadas, precisamente y por voluntad propia, a los principios del buen dibujo o dibujo especializado, regido por principios rígidos similares a los del dibujo técnico que pretendía superar.

La diversidad preside los dibujos conservados. Cuando obras finales, cuando bocetos; piezas que consideraba obras autónomas de especial significado personal y dibujos herramienta, medio, arte aplicado; por unidades y series; publicados e inéditos, estos para deleite propio o difusión entre sus allegados; variedad de motivos reproducidos pero no así de técnicas y estilos, prácticamente circunscrita a dos o tres maneras; diversidad de géneros diferentes (viñeta, cartel, caricatura, ilustración, murales), entre los que reservamos un hueco especial a los que trazan el camino directo hacia los laminariums y por ello complementarios de la vía supuesta por las reproducciones de heráldica.








Retrato de la abuela paterna de Benxa. Atribuido a su padre
Manuel Álvarez, posiblemente más dotado para el dibujo artístico que
su hijo menor. En cualquier caso sirve de testimonio de la práctica habitual
del dibujo en la familia de nacimiento de Benxa, así como de la incursión
puntual (en este caso) o continuada (Benxa) en el dibujo artístico.


















martes, 1 de enero de 2019

192.Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Dibujos varios>Heráldica
Entrada 192. Publicada  1-1-2019








Lámina 19, página 40 del primer libro publicado de Benxa en 1975 sobre colecciones
de antigüedades dibujadas. Fechada la lámina original en 1968, constituye
el ejemplar más antiguo y el origen de las láminas como unidad de representación
dibujada reunidas en álbumes o laminariums, empleando los dos términos que él mismo
asignó desde un principio a esta sección última de su obra. 







Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Materiales disponibles.

3. Laminarium de Mieres y Lena.
Los escudos de Mieres aparecen de nuevo en este primer álbum de antigüedades publicado en 1975 [Entrada 190, 27-12-2018, nota 4]. Les dedica tres páginas (1) donde agrupa los blasones re-dibujados haciendo uso de dos soluciones compositivas distintas. Como resultado, una nueva versión de los mismos bien diferenciada del trabajo por unidades independientes desarrollado entre 1930 y 1953 y, lo más destacable, ilustran el tránsito del motivo aislado a la lámina como unidad de representación de alta densidad de motivos dibujados intercalados con notas. Más relevante aún puede considerarse la primera de estas tres láminas, fechada en 1968 (2), la más antigua de todas las que integran este primer volumen publicado con el que inaugura los laminariums, nueva modalidad de trabajo creativo igualmente inserto en el ámbito de las humanidades. Y por su parte, la página en sí, puede considerarse como la primera lámina y el origen de las colecciones de antigüedades.

Se trata de una lámina singular y atípica por su disposición vertical y por reunir todos los escudos de Mieres en una composición pretendidamente original pero que no repetirá en el futuro. El diseño en su conjunto parece inspirarse en el propio esquema básico de los blasones. Los ahora diez y seis escudos se disponen ordenados a lo largo de los cuatro bordes de la hoja, de forma similar a como lo hacen los lambrequines que rodean el escudo propiamente dicho. Reserva lo que sería el espacio de éste e interior de la composición de la lámina para bosquejar el concejo de Mieres y localizar en él cada una de las unidades representadas. El título de la lámina, situado en el centro de la línea superior de emblemas -en lo que sería la clave de un arco-, se inscribe en un registro de contornos igualmente similar al del cuerpo de los escudos, pasando así inadvertido entre ellos. Con su característico aprovechamiento de la superficie laminar sobrepone al croquis del territorio la representación de una especie de naturaleza muerta de motivos heráldicos agrupados, no se contiene ante la inclusión de un blasón más fuera de sitio, sobre el plano del concejo, ni de insertar motivos sueltos de ramaje entre los escudos o conceder a los bordes de la lámina ese acabado desgastado e irregular que resultará característicamente suyo. 

En 1971 vuelve sobre los dibujos de blasones de Mieres -esta vez diez y seis-, dispuestos ocho y ocho en sendas láminas formando retícula de cuatro columnas. La composición ya aparece plenamente inmersa en los esquemas usuales de los laminariums. Ello no impide sin embargo que despliegue entre los blasones, como ornamento consonante y por su habitual gusto por cultivar el horror vacui, figuras del lenguaje heráldico (leones y dragones tenantes, lambrequines, coronas). Una segunda versión y recreación a partir de los blasones de Mieres como materia prima y, a la vez, desencadenantes de las láminas y laminariums. A pesar de que como consecuencia los propios escudos pierdan protagonismo a favor de la lámina en su conjunto y de que el dibujo prescinda de la definición descriptiva más precisa y cuidada de los dibujos heráldicos de juventud y madurez. Es decir, el estilo representativo o dibujístico es ahora otro que el despedido en 1953, pero en cualquier caso el consustancial a las colecciones de antigüedades, sección donde corresponde tratarlo en sí mismo y comparativamente con sus antecedentes en la práctica del dibujo en general.

En el mismo libro, en la sección de Lena, Benxa recoge una docena abundante de escudos nobiliarios dispersos por las láminas que para este concejo ordena no temáticamente como en el de Mieres, sino reuniendo en cada página-lámina todos los motivos de interés copiados en una entidad de población. En la introducción al contenido de este concejo declara no bosquejar “con intención artística, sino documental”, lo que entendemos como una verdad parcial. Pues acaso las tres láminas de heráldica de Mieres arriba citadas, y en función de su planteamiento, composición y figuras complementarias indicados ¿responden exclusivamente a una intención documental?. En esta antesala del tratamiento de los álbumes de antigüedades o visita rápida a solicitud de la serie heráldica de Mieres, ya se intuye una estética básica -estética entendida como la existencia de un pensamiento e ideas sobre lo bello y/o el arte, incluyendo también un gusto- y una manera coherente con ella, personalizada y unitaria de repercutir en la forma de representar, en este caso los restos de la cultura material del pasado. 



NOTAS
  1. Páginas equivalen en esta apartado de su obra a láminas. Son las páginas 40-42, correspondientes a las láminas 19-21 según la numeración de Benxa.
  2. Casi todas la láminas figuran firmadas con sus varios seudónimos, fecha y ocasionalmente indicando el lugar donde fueron concluidas.














domingo, 30 de diciembre de 2018

191.Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Dibujos varios>Heráldica
Entrada 191. Publicada  30-12-2018









Dibujo a línea y aguada del blasón copiado el mismo año de 1930 en que
inauguró, junto con el ejemplar de Aguilar,  esta colección heráldica de Mieres. La pieza
continúa resultando singular. No por su factura dibujística -muy inferior a la de Aguilar-
como por otras razones que se explican abajo.







Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres
Materiales disponibles.

2. Materiales del archivo de Benxa (cont. y final).

En torno al escudo de Casares.
Del conjunto de 18 escudos enmarcados tras ser dibujados por Benxa, el de Casares concentra nuestra atención por varios motivos: su antigüedad (1930), tratarse de pieza original, medidas superiores a las de los restantes (1), lo que permite considerarlo representativo del tamaño real del de Aguilar y de todos los publicados en 1953 que fueron objeto de reducción en imprenta. Todas estos puntos, la interpretación primera que recibió en este blog [Entrada 189, 26-12-2018, párrafo que remite a su vez a la entrada 26] y ciertos datos que escribe Benxa en El Pregonero... lo convierten en un ejemplar de interpretación controvertida o cuanto menos presto a dos hipótesis. Una, en relación con lo argumentado con anterioridad en este blog, y una vez corregida la errónea consideración de entonces como el primer escudo dibujado de esta colección. Se trataría de un ejemplar surgido por efecto de la ejecución y buena opinión recibida sobre el resultado de la primera copia del blasón de Aguilar [Entrada 187, 22-12-2018], que animaría al joven dibujante principiante a proseguir con similares reproducciones, abordando la del escudo de Casares, aldea próxima a Olloniego. No tendría lugar entre el grupo de los radicados en Mieres -excluyéndose por ello de la publicación citada-, pero sí daría pie al proyecto de un “Olloniego heráldico y epigráfico” que Benxa dejó escrito en el reverso del dibujo (2). La otra versión, más reciente, se ampara en el pasajes del relato publicado por Benxa sobre las circunstancias que rodearon la reproducción de algunos blasones de Mieres. Siempre en términos de suposición, su confirmación identificaría el emblema de Casares con la accidentada reproducción del escudo catorce de Mieres, del que no se cita su lugar de emplazamiento -tampoco el de los restantes-, pero sí que estuvo antaño en la fachada de la residencia de Mieres de los mismos propietarios, aunque no en el momento de su copia, hallándolo en un concejo aledaño donde llevaría a cabo la reproducción: Casares de Oviedo, inmediato al término municipal de Mieres. Un único dato contradice esta versión, el que fuera la último escudo copiado; dato que el autor pudo alterar en un texto como el referido, mezcla de documental y artículo propio de su estilo. Por otro lado, la ocultación en el texto del lugar donde se hallaban localizados todos los blasones no niega el supuesto. Incluso arriesgando más, podría apuntarse otro dato de apoyo a esta hipótesis. Su reproducción, aunque globalmente de muy inferior calidad que la del de Aguilar, muestra un trabajo especialmente forzado y desafortunado en la parte superior o timbre (yelmo, su base y el fondo), que conduce a la confusión, una interpretación como infantil que podría deberse a su copia a partir de una reproducción dentro de un plato o soporte convexo. El copista, que no habría sabido resolverla con acierto, manifiesta en el artículo su descrédito por toda copia que no sea del natural (3) -en este caso, del blasón pétreo directamente- y un descontento general con esta pieza que de no ser así, por haberse radicado originariamente en Mieres, bien podría figurar incluida su imagen en la publicación acompañando a los demás.


Otras cuestiones sobre la serie de dibujos heráldicos únicamente enunciadas
__Consideración preliminar de los los escudos de armas como escultura relivaria sobre soporte arquitectónico. No se trata de blasones bordados en tejido (estandartes) ni de la versión esmaltada en colores ni las armas metálicas de uso bélico de las que surge el objeto de la heráldica.
__Consonancia de esta naturaleza como relieve lítico y el trabajo dibujístico en blanco y negro como el más apropiado.
__Sobre los materiales y la técnica empleados.
Tinta china aplicada desdoblada en dos recursos. Línea de definición de formas interior y exterior, ocasionalmente más gruesa, a la manera de filete de sombra que aporta relieve. Aguada, mancha húmeda de tinta disuelta en agua, bien homogénea, bien valorada en tonos con efecto de volumen. 
__De la forma concreta con la que el dibujante maneja materiales y procedimientos técnicos. 
Resultado más favorable el recurso línea. Debilidad en el manejo del claroscuro, en la ausencia de gama de medios tonos; en el efecto óptico de relieve (especialmente en los lambrequines o aparato que orla el escudo tal), así como la arbitraria procedencia de la fuente luminosa. Terna de recursos conocidos por su formación en el dibujo topográfico de planos [Entrada 22, 13-10-2018], si bien en ambos medios de representación entrañan cometidos no equivalentes. 
__Los criterios que prevalen/se antepone en la copia para el autor y su repercusión en el punto anterior y el siguiente.
__Sobre el resultado de la reproducción en concepto de grado de calidad y fidelidad óptica con el original, siempre medida a partir de criterios definidos que encuadren su valoración.
__Derivado de lo anterior, examen de la colección a la luz del dibujo arqueológico del momento. Validez como documento gráfico de identificación y otros cometidos históricos y patrimoniales.
__De reproducciones puntuales de ejecución esmerada (esta colección de heráldica) a meros apuntes _expresión de Benxa y subtítulo de alguno de sus laminariums. El dibujo acabado por un lado y, por otro, el apunte, esquema, boceto, esto es, sobre la evolución del dibujo en la copia de antigüedades por parte de Benxa. 
__La calidad dibujística, con resultar de media favorable respecto al dibujo abocetado de las últimas colecciones publicadas, varía a su vez, entre los 18 ejemplares.



NOTAS

  1. 228x145mm. Ver al respecto nota 5 de la entrada 190.
  2. Dicha nota no descarta que ese proyecto, con evidente aire de familia con sus futuros Laminariums,surgiera años después y acabara por incluirse o re-dibujarse en el laminaium de Oviedo rural, su último trabajo, inacabado pero en estado avanzado de ejecución y donde Olloniego recibe tratamiento más pormenorizado.
  3. Buena parte de sus conocimientos ni siquiera básicos sobre el dibujo y la pintura los había recibido de su cuñada Concha G. Mori, a la que admiraba especialmente, no tanto por la etapa final de su obra como por la esmerada formación recibida en Madrid en los estudios de destacados pintores y los consiguientes frutos de ésta en la primera parte de su carrera. A quienes en su casa se interesaron por el dibujo y la pintura, siempre les proponía Benxa a la copia directa del natural. Se expresaba, a su vez, por boca de su cuñada.
















jueves, 27 de diciembre de 2018

190.Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Dibujos varios>Heráldica
Entrada 190. Publicada  27-12-2018










Una tercera parte de la colección de dibujos de escudos del término de Mieres, tal y como
fue su presentación habitual en casa de Benxa, todos reunidos y alineados.
Excepto el del extremo izquierdo (Aguilar, 1930), los demás fueron copiados entre
1949 y 1952.








Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres
Materiales disponibles.

2. Materiales del archivo de Benxa. 
Dibujados por Benxa se conserva actualmente un total de dieciocho blasones enmarcados y copiados dentro del concejo de Mieres u originarios de él y luego trasladados. Número sustancialmente mayor que los trece escudos que refiere en su artículo de 1953 publicado en El Pregonero de San Juan [Entrada 187-89, 22 y 26 diciembre 2018] y del primero con el que dio comienzo la colección en 1930, animado a reproducirlo por su padre. Ordenados cronológicamente (1) los dos más antiguos aparecen firmados y fechados en 1930, el de Aguilar y el que calificamos en su día de enigmático -ahora enigma ya desvelado-, labrado con el nombre de los nobles alfonsos de casares [Entrada 26, 31-10-2016]. Es éste un dibujo original que se suma a los trece publicados en 1953 en El Pregonero..., de allí recortados por el autor con el objeto de ser enmarcados formando cuadros de reducido formato. Las fechas de copia se espacian entre 1947 (2) y 1952. Concluye el conjunto con cuatro emblemas dibujados tardíamente entre 1970  y 1974, ya en plena etapa de elaboración de los repertorios de antigüedades. El blasón de Requejo, los de El Lugarín y Barredo, ambos en Ujo, y el Baiña son el resultado de nuevos hallazgos durante los trabajos de campo efectuados por entonces, donde ya no es una única pieza el objeto de copia detenida, sino docenas de motivos de interés para el recopilador. De ahí que estos cuatro, aunque constituyan dibujos originales, muestren una calidad de factura que desmerece a los de las dos etapas precedentes, anticipando con esta afirmación la evolución del Benxa dibujante de motivos históricos, tanto el que precede a la reunión en álbumes de láminas de apretado contenido, como las maneras que adopta en estos últimos, los Laminariums, recurriendo a la denominación habitual manejada por el autor y sus allegados.

Copia de escudos, cita el autor, reproducción dibujada que rechaza recurrir a la fotografía a la que tenía acceso directo a través de su hermano Rómulo. Dibujar el escudo de Aguilar fue el encargo de su padre y hasta el final de sus colecciones de motivos del pasado continuará siendo el dibujo el medio exclusivo de representación. Sin embargo, en estas piedras de armas de Mieres, tratamiento y resultado de la reproducción al dibujo resultan inequívocamente más esmerados y detenidos en cada pieza, (3) al contrario de lo que se evidencia en los repertorios de antigüedades del último tramo de sus trabajos. En cualquier caso, incluso en esta serie de reproducciones de piezas de heráldica trazadas en su juventud y mediana edad, la calidad de la representación vendrá limitada por su conocimiento y formación restringidos al dibujo técnico, lo que él mismo reconoce como dibujos de un croquizador de industria (4). Hasta aquí el medio de representación y la calidad pendiente de evaluación; por tratar aún el sentido y la motivación de este primer compendio de antigüedades ceñido exclusivamente a la heráldica, a su copia mediante dibujo. El autor se expresa por escrito en este sentido [Entrada 187, 22-12-2018], pero él mismo carecía entonces del conocimiento de su evolución posterior y de lo que con el paso de los años y la aproximación a su obra general llegamos a concluir: que precisamente este grupo de emblemas nobiliarios supondrían el origen de los inventarios gráficos posteriores de temática variada. Escudos y Laminariums resultan pues consanguíneos en el valorar los vestigios materiales de la historia como objeto de representación. Pero en los escudos esa conciencia patrimonial que le conduce a reproducir y registrar con urgencia, antes y en contra del destruir indiscriminado, aprietan por partida triple: a una persona nacida a destiempo y crítica con su época, a un anticuario en edad biológica avanzada y ante una sociedad depredadora de sus raíces, irreflexivamente impulsada por la inercia de la modernidad. Esa suma de factores y la prisa por encontrar y reproducir lo amenazado de sucumbir observará un resultado en la imagen dibujada bien diferente a este apartado de heráldica. 


Ficha técnica del conjunto
__Técnica: Tinta negra. Línea de contornos y dintornos a plumilla y mancha valorada con aguada a pincel.
__Formato y tamaño. Tamaño original: 220x145mm (5). Tamaño de los dibujos impresos y publicados reducidos 
en la edición de El Pregonero de San Juan (luego recortados y enmarcados): 90-108x75mm. (excepto el de Casares).
__Presentación enmarcados:
. Dimensiones. 150x100mm (excepto Casares). Dibujo del escudo (núcleo y orla) sobre lámina, representado sobre un fondo oscuro de realce, negro plano o valorado con la intención de crear sensación de relieve o efecto de emerger la piedra de armas labrada situada en primer plano.
. Bajo la parte dibujada anterior queda visible un fondo de cartulina color mostaza, provista de espacio libre en cabecera y base con el fin de potenciar por contraste la imagen del motivo principal representado.
. Añadida por el autor figura en todos una cartela rectangular de extremos enroscados, donde se rotula el topónimo  donde se radicaba el blasón.
. Primer sistema de enmarcado. Original: cinta adhesiva negra que se solapa sobre el perímetro cristal de protección con efecto de marco [Entrada 187, 22-12-2018 nota/comentario]. Presentación sustituida en los ochenta por marco de aluminio negro. Es excepción el de Casares, provisto de marco de madera. 
__Firma y fecha. Ángulo inferior derecho. BA, guión y año.
__Composición de la colección:
. Siempre colgados en la pared de las piezas principales de la casa (comedor, vestíbulo, sala)
. Agrupados, sin dividir el conjunto, bien en disposición de retícula, bien en línea manteniendo la misma altura y equidistancia entre las unidades.


________
NOTAS
(1) Cronología de los dibujos de escudos conservados por Benxa. Aguilar y Casares, 1930. Ablaña 1947, Cenera, La Villa y El Valletu  1949, Santa Cruz 1950, Viade 1 y Arriondo 1951, Viade 2, La Pasera, Ujo 1 y Ujo 2 1952, Villarejo sin fecha visible. Requejo y Baiña 1970, Barredo de Ujo y Ujo-El Lugarín, 1974.
(2) Desde 1930 no retomará  la copia de escudos de casonas, concretamente con el de Ablaña, lugar al que se había trasladado a vivir por motivos profesionales el mismo año que firma el dibujo, 1947. 
(3) El dibujo arqueológico constituye hace tiempo una especialidad desconocida para Benxa. Al contrario de lo que se piensa, la fotografía por sí misma no cubre todos los aspectos de la representación de piezas históricas. El dibujo trata de modo especial aquello que la arqueología pretende evidenciar, en tanto que la óptica de una cámara fotográfica resuelve  de procesa de forma mecánica la imagen. Se impone así la complementariedad de ambos lenguajes (ilustración abajo). Otra versión del dibujo de aproximación al arqueológico a cargo de Benxa -1931, un año posterior a la copia de los dos escudos iniciales-  remite a las reproducciones del animalario parietal de las cuevas de Altamira que acompañan su estudio sobre el monumento paleolítico [Entrada 32, 6-12-2016]. Se volverá sobre la mayor o menor calidad en la reproducción en estas piezas, así como su validez como documentos gráficos del blasón original en piedra, máxime por tratarse de las reproducciones iniciales y más antiguas, a confrontar con el tratamiento gráfico que recibirán posteriormente los cientos de motivos dibujados recogidos en álbumes.
(4) Introducción de Benxa a la parte dedicada a Lena en Una comarca a punta de lápiz. Laminariun de Mieres y Lena. Oviedo 1975, p.111.
(5) Hipótesis sobre el tamaño superior del escudo de Casares: al no ser incluido en la publicación de El Pregonero... de 1953, no fue sometido a la reducción en imprenta que sufrieron los trece dibujos restantes.






Reproducción fotográfica del escudo de Aguilar, para su comparación con la reproducción dibujada [Entrada 187, 22-12-2018]. Como copia de escudos refiere Benxa esta sección. Reproducción dibujada que rechaza recurrir a la fotografía a la que tenía acceso directo a través de su hermano Rómulo. Dibujar el escudo de Aguilar fue el encargo de su padre y hasta el final de sus colecciones de motivos del pasado continuará siendo el dibujo su exclusivo medio de representación. A comienzos de los años 1980 todavía se encontraba este blasón  integrado en la fachada de una modesta casa de Aguilar, de donde parece haber sido desplazado en los últimos diez años, aproximadamente. Sobre esta movilidad de tal clase de piezas ya alerta Benxa en su artículo de 1953 en El Pregonero [Entrada 187, 22-12-2018]. Fotografía de Rómulo Álvarez Rodríguez sobre papel al reverso impreso para uso como tarjeta postal.












































miércoles, 26 de diciembre de 2018

189.Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Dibujos varios>Heráldica
Entrada 189. Publicada  26-12-2018








Reproducción a doble página del artículo de Benxa “Escudos del concejo de Mieres”, publicado en El Pregonero de San Juan, Mieres, junio 1953. La iniciativa de edición de estos números de periodicidad anual, -coincidiendo con las fiestas del patrono de Mieres- corría a cargo del Grupo Literario “Teodoro Cuesta”, que contaba con una tertulia literaria de igual denominación en la que participaba Benxa, lo mismo que en todos los números de El Pregonero publicados. En cierto modo puede considerarse el precursor del semanario Comarca, pues ambos surgieron por iniciativa de Luis Fernández Cabeza, a la vez su editor. El gran formato de los números publicados, un A-3 actual, permitió el lucimiento de trabajos como éste de Benxa y es un testimonio más de la pujanza demográfica e industrial del Mieres desde el fin de la Autarquía. Desaparecería al comenzar la publicación de Comarca.





Heráldica. Colección de dibujos de escudos del concejo de Mieres

Materiales disponibles. 

Dibujos de escudos del concejo de Mieres. Materiales disponibles
  1. Textos ya publicados en el blog (abajo)
  2. Artículo de El Pregonero de San Juan(arriba y Entradas 187-188).
  3. Materiales del archivo de Benxa. La propia colección de reproducciones -los originales fueron adquiridos por el Ayuntamiento de Mieres- y noticias orales sobre los mismos. 
  4. Páginas alusivas en el libro Una comarca a punta de lápiz. Laminarium de Mieres y Lena.

1. Textos publicados en el blog
Colección de dieciséis dibujos de piedras armeras. Técnica original a plumilla y aguada. Fueron publicados en algún periódico de Asturias (versión offset). Los originales fueron adquiridos por el Ayuntamiento de Mieres hacia 1953 y re-dibujados para su libro Una comarca a punta de lápiz. Laminarium de Mieres y Lena. Inaugura la serie, sin embargo, la copia de un blasón ajeno al concejo natal del autor, el de los Nobles Alfonsos de Casares (según inscripción), que puede considerarse la llave que abre su práctica dibujística, su inclinación por la Historia y acaso una de las obras más tempranas o de primera juventud. El total también entraña el primer trabajo sistemático con el dibujo como medio principal de expresión, el mismo que retomaría con los Laminariums en el tramo final de su vida. (Parece ser que algunas de estas piedras de armas ya no se conservan en el lugar donde fueron copiadas). [Entrada 1, 23-6-2016]
Entre 1930 y 1952 Benxa copió catorce escudos del concejo de Mieres [Ver entradas 1, 3 y 4, 23 junio, y 7 y 13 de julio de 2016, respectivamente]. “No como heraldista ni como dibujante, sino como arqueólogo localista y dilettante [atraído] por su arte o por su simbolismo”.Pueden considerarse motivos germinales de los que poblarán los futuros Laminariums. Éste de los Nobles Alfonsos de Casares consituye una pieza enigmática y singular. Data de 1930, el mismo año del escudo de Aguilar que abre la colección de Mieres, pero posiblemente se adelante a él. Formando parte de otra serie, la de “Olloniego heráldico y epigráfico", según figura escrito al dorso por Benxa. (Casares pertenece a la parroquia de Olloniego, concejo de Oviedo). Es obra original y seguramente el primer escudo dibujado. Aguada y línea sobre papel, 228x145mm. Firmado BA_1930 en el ángulo inferior derecho. [Entrada 26, 31-10-2016].