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Aproximación a la obra de "Benxa" (1907-1989) por Baltasar y Covadonga Álvarez Quintana se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Este blog está bajo una licencia de Creative Commons: Reconocimiento No Comercial - Sin Obra Derivada./ Se permite copiar, distribuir y citar públicamente esta obra, con la doble condición de que se reconozca y mencione a los autores y no se utilice con fines comerciales. Tampoco, y en modo alguno, se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de ésta. Es voluntad expresa de los autores.

lunes, 18 de febrero de 2019

213. Laminariums de antigüedades y curiosidades

Dibujos>Laminariums de antigüedades
Entrada 213. Publicada 18-2-2019







Los cuatro volúmenes de laminariums de Benxa publicados por el Colegio
Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Asturias entre 1975 y 1987.
Quedan recogidos en ellos los restos de interés conservados del pasado culto o popular 
de los concejos de Mieres, Lena, Aller, Riosa, Morcín, Gozón y Carreño.
Una parte importante de los motivos recogidos ya no se conserva,
lo que informa de la utilidad documental de lo registrado in situ en su día.







Dibujos y notas. Recopilación de motivos de interés histórico, artístico y etnográfico

Presentación






En una ocasión nos encargó [el profesor de dibujo] a cada alumno 
dibujar una lámina ilustrando un reacción o un preparativo. A mi me tocó 
dibujar la obtención del fósforo. En todo yo me mostraba siempre un amante 
de las cosas viejas y hasta para dibujar aquella lámina -que parece 
que estoy viendo- copié de un tratado de época (1).




Aproximación a la obra de Benxa [...] Materiales de cultura asturiana. Volver sobre el título y subtítulo del blog resulta oportuno en el momento de iniciar la sección dedicada a sus laminariums. No es tal la aproximación que se cita y que inicialmente fue prevista, sustituida después por un estudio más detallado suscitado por los abundantes materiales que el mismo Benxa fue reuniendo ordenadamente en su archivo. Por esta misma razón decidimos denominar toda esta labor como obra, además de por su extensión y diversidad creativa por consumarse su materialización. Obra aunque no se vincule a un profesional -mayor mérito a nuestro juicio-, sino a un humanista vocacional, entusiasta y capaz de sostener a lo largo de su vida una actividad incesante recurriendo a un tiempo libre muy restringido a sazón de sus profesiones sucesivas. Entenderla como obra supone superar la tradicional división jerárquica entre autores profesionales o auténticos y creadores aficionados, de inferior mérito, dotados de una formación elemental. Aunque en el caso de Benxa no se confirme estrictamente todas estas circunstancias atribuidas a una subclase intelectual, él mismo era consciente de esta división, no aspirando en ningún caso a superarla sino todo lo contrario, tal y como se desprende de sus frecuentes citas a universitarios, intelectuales, y creadores consagrados como en exceso vanidosos, prepotentes y pedantes. Ahora que asistimos al comienzo un interés por la literatura y escritura popular, extensible a los creadores de otros ámbitos que desarrollaron su trabajo anónimamente y al margen de los círculos oficiales y comerciales, se abre un espacio dentro de la cultura donde Benxa se sentiría plenamente identificado. Ninguna posición superior pretendió él ni nosotros, más allá de la difusión de lo que muchos, en circunstancias más favorables a las suyas, llegaron a materializar.

Dentro de su obra conocíamos de partida que los laminariums le habían brindado un reconocimiento superior a la producción como articulista, aunque ambas facetas compartieran la publicación como factor de difusión y valoración. Pero la labor en prensa resultó más localista y efímera que los libros de inventarios de antigüedades. Precisamente por la utilidad e interés con que fueron acogidos y por resultar extensamente conocidos pospusimos su estudio para la última sección del repertorio completo de trabajos. Cualquier conocedor de sus laminariums tiene acceso a ellos para opinar o examinarlos. Su tratamiento por tanto carecía de urgencia. Por otro lado, a medida que íbamos abriendo el resto de los materiales de su archivo llegábamos a la conclusión que por menos o absolutamente desconocidos merecían un tratamiento prioritario que dejara constancia de tanto y tan diverso trabajo desenvuelto en el escaso tiempo libre disponible. De nuevo vienen a colación los entretenimientos que compartió con su padre, el resultado de ese “piano, piano se llega lontano”con que aquél lo despidió al partir para comenzar sus estudios técnicos en Gijón (2)

Ya han quedado trazadas las raíces de los laminariums [Entradas 193-210], su puerta o los pre-laminariums [Entradas 211-212], incluso la semilla en un Benjamín con 16-18 años, todavía estudiante, en la cita que abre esta entrada. En adelante la presentación de la sección recoge lo que escribieron sobre este género, el más tardío entre otros materiales de cultura asturiana trabajados que pueden consultarse en el índice del blog. Son los testimonios de los editores de los libros publicados, todos situados al frente del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Asturias [Entrada 23], que desde un principio supieron valorar una actividad hasta entonces poco más que guardada en casa, o a lo sumo editada en precarias fotocopias subvencionadas por el Ayuntamiento de Mieres. 



SOBRE EL TÉRMINO LAMINUARIUM / LAMINARIUMS
En el artículo “Janua Eclessiae Nostrae“ Benxa menciona lámina  refiriéndose al soporte sobre el que dibujó a color la portada románica de la parroquial de Mieres [Entradas 204-205]. Lámina o láminas en referencia a los soportes de superior gramaje que el papel común de escritorio y específicos para dibujo, los empleados en sus trabajos más acabados ya publicados. Pero hasta los años sesenta no recordamos a Benxa dibujar la obra final sobre papel vegetal y, seguidamente, utilizar láminas de dicho material de tamaño folio o A-4, las que compondrían los álbumes de recopilación de motivos antiguos. Fue él mismo quién bautizó libremente los grupos de hojas traslúcidas y luego los álbumes editados como laminarium, nominativo singular derivado de lámina si procediera la voz del latín. Pero no era así, fue un termino latinizado por él, pero inexistente en la lengua de la antigüedad. Desde entonces él y todos los allegados emplearon exclusivamente tal denominación. Fueron luego los editores quienes introdujeron en los títulos de cada volumen otros términos, respetándose el falso latinismo benxamista únicamente en el primer libro publicado (1975), a modo de subtítulo, y como título principal en el segundo (1981).




NOTAS
  1. El profesor tomó a risa la elección del joven Benjamín al dibujar dos muflas de formas antiguas, indicándole que dado su gusto podía visitar en Madrid una farmacia donde se exhibían todavía aquellos instrumentos de laboratorio tan anticuados. Álvarez Rodríguez, Benjamín, Reportaje nº 17. Escuela Industrial /Años de estudiante. 1953, página 11. Inédito mecanografiado
  2. Álvarez Rodríguez, Benjamín, Reportaje nº 17. Escuela Industrial /Años de estudiante. 1953, página 4. Inédito mecanografiado.













domingo, 10 de febrero de 2019

212.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 212. Publicada 10-2-2019










El dibujo sufre ahora un cambio sustancial, perdiendo la linealidad pura y precisa en favor
de un trazado suelto pero acertado y un oscurecimiento de la imagen a consta del sombreado,
recursos ambos ausentes en los trabajos de orientación más propiamente arqueológica.








Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums (cont.)

Años cuarenta-sesenta. La puerta de los laminariums [2 de 2].

El procedimiento y la técnica ya se corresponden con los del género laminario propiamente dicho. Copiaba directamente del natural a lápiz sobre papel; del apunte elaboraba una versión más acabada igualmente a punta de grafito, de la que mediante calco en papel vegetal obtenía el original enriquecido por el trabajo mixto a línea de tinta china aplicada a plumilla y toques de sombra, más frecuentes con lápiz que a punta de pluma. La combinación del soporte traslúcido de tonalidad gris pálida con la sombra más intensa del lápiz blando y el negro de la tinta ofrecían un acabado muy conseguido y nuevo para el autor. El resultado de la técnica debió de contribuir a su afianzamiento para los futuros laminariums.

Por otra parte el dibujo sufre un cambio sustancial, perdiendo la linealidad pura y precisa en favor de un trazado suelto pero acertado y un oscurecimiento de la imagen a consta del sombreado, recursos ambos ausentes en los trabajos de orientación más propiamente arqueológica. En este sentido, los testimonios de esta puerta de los laminariums muestran una calidad de dibujo superior a la de las primeras copias de monumentos. Como si con la factura más libre y gestual, unida al tono más intenso, el dibujante hubiera encontrado la expresión gráfica personal, más espontánea y natural que las formas contenidas empleadas hasta entonces. Sorprende la seguridad y fuerza de este grupo de dibujos, incluso superior a la media de los que ponen imágenes a los motivos del primer laminarium publicado. Su explicación remite una vez más a la intensidad de la labor y al tiempo limitado del que dispuso para elaborar los datos gráficos de antigüedades tomados in situ por varios concejos. De los efectos de la continua actividad ya sistematizada quedan liberados estos ensayos previos, donde todavía parece recrearse y disfrutar con un nuevo capítulo de su historia personal con el dibujo.




Los testimonios como éste que configuran esta puerta de los 
laminariums muestran una calidad de dibujo superior a la de las primeras copias 
de monumentos. Como si con la factura más libre y gestual, unida al tono
más intenso, el dibujante hubiera encontrado la expresión gráfica personal,
más espontánea y natural que las formas contenidas empleadas hasta entonces.


En cierto modo pueden entenderse estos dibujos de reducido tamaño como viñetas cultas, de tono y asunto serio, o cuanto menos considerar la práctica de éstas como un ascendente tributario del resultado que ahora se examina. Incluyen el texto preceptivo, que del mismo modo acompañará a los numerosos motivos recogidos en las futuras láminas. Texto y dibujo inseparables, acompañándose, complementándose; una combinación constante y genuina que se prestaría a un análisis detenido. Por el momento sólo observar la importancia concedida a lo que realmente se trata de rótulos monumentales, que a su vez engrandecen la imagen; textos tan distante de las anotaciones a letra reducida al pie de los motivos abigarrados que pueblan las láminas. Letras mayúsculas, tipografía de similar carácter al del objeto dibujado, entre rústica y antigua; el amplio y generoso espacio que se le concede, su consideración como elemento compositivo o formal, a la vez que informativo, otorgan a este grupo de dibujos un valor singular a la vez que una identidad propia. Ni que decir tiene en lo que respeta a su contribución como desencadenante directo del cuerpo de los laminariums.

















211.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 211. Publicada 10-2-2019











Portada de la iglesia de San Antolín de Sotiello, Lena.
Nueva reproducción al dibujo de una portada románica, tema con el que se inició en
en el dibujo de monumentos arquitectónicos en 1931 [Entrada 198, 18-1-2019].
Pueden compararse ambos trabajos para observar la evolución del estilo
proyectándose sobre un mismo motivos histórico-artístico.
(Hacia 1966-67)








Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums(cont.)

Años cuarenta-sesenta. La puerta de los laminariums [1 de 2].

A medida que se avanza en la consulta del archivo de Benxa y se procede a cruzar datos se afianza la sensación de que trabajó simultáneamente a dos manos. Con una escribía las colaboraciones de prensa y con la otra dibujaba. Ambas tareas discurrieron a la par, aunque aquí se traten de forma separada. Y sobre ese intenso aprovechamiento del escaso tiempo libre y la actividad a dos manos, también concluir que con la mano que dibujaba trataba a la vez géneros cómicos y trabajos serios indistintamente y de forma continuada. Los primeros, las creaciones humorísticas, las calificamos de desviaciones [Entradas 207-209, 2 y 4 febrero 2019] del camino que le conduciría a los laminariums. Más propiamente ramificaciones que dejan entrever la satisfacción que debieron suponer para él y los de su entorno a quienes iban dirigidos, pero que, por otra parte, restaron dedicación y tiempo a la recopilación de piedras históricas  -Benxa-, considerada la principal contribución de su obra, lamentablemente iniciada tardíamente, a las puertas de la edad avanzada.

Puertas también parecen sucederse sin solución de continuidad previamente a un grupo de creaciones que consideramos lapuertadefinitiva a las colecciones de antigüedades. Puertas o antecedentes, un grupo de dibujos del repertorio que más tarde integraría los álbumes de láminas publicados. Se trata de recortes de reducido formato, originales o publicados en artículos, que van distribuyéndose por los años cuarenta a sesenta. Certifican que Benxa no abandonó el dibujo de detalles monumentales al concluir las piezas ya recogidas aquí, que se inició temprano (antes de 1950) en la reproducción de la arquitectura tradicional asturiana [Entrada 210, 8-2-2019], esto es, la versión popular del monumento culto, y lo ya indicado, que la técnica y el estilo del dibujo evolucionan desde formas más limpias, bien definidas y fielmente construidas hacia un procedimiento de signo inverso, más afín al dibujo artístico.




Muestra del interés por incorporar nuevos elementos de la cultura popular, más allá de la

arquitectura tradicional. Dibujo de los santos mártires Cosme y Damián, imágenes de devoción 
popular del valle de Cuna (Mieres). 1967. 


La puerta de los laminariums, el umbral o fase preliminar, sabemos ahora que se anticipa respecto al año 1968 -la lámina más antigua fechada en su primer libro publicado- y que no constituyó el detonante el cierre del semanario Comarca en 1970. Desde aproximadamente 1965 comenzó a dibujar motivos de interés no solo artístico (portada románica de la iglesia de Sotiello, Lena) de los que ya se conocen antecedentes, sino también detalles de valor etnográfico, especialmente construcciones populares, imágenes de santos o esculturas igualmente de factura popular.Comienza a trabajar con asiduidad estos y otros temas aún sin concentrarlos al máximo en láminas de formato apaisado A-4, sino como recortes sueltos tamaño cuartilla o mitad de ella, concebidos, cada uno, como trabajo independiente que iba sumando unidades. 

















viernes, 8 de febrero de 2019

210.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 210. Publicada 8-2-2019









Dibujo de arquitectura tradicional de estilo muy anterior al que cultivará
Benxa para este tipo de construcciones en los futuros laminariums. 
Original no publicado. Firmado Benxa 1951.






Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums (cont.)

Años cuarenta-sesenta. Incorporación y sentido del dibujo de la arquitectura tradicional.

El expediente académico de Benxa incluía numerosas asignaturas del tronco del dibujo técnico en sus diversas modalidades en función de las distintas titulaciones: topografía primero, perito industrial y finalmente aparejador. Ello contrasta con la ausencia, aunque fuera a nivel de iniciación, de un conocimiento del dibujo artístico. Este vacío no le impediría sin embargo adentrarse en esta otra dimensión de la imagen gráfica por cuenta propia y de una forma manifiestamente personalizada. Los conocimientos de la representación técnica le permitieron afrontar trabajos de partes o fragmentos de edificios (escudos, portadas) o edificaciones completas sobre los que ahora procede tratar. Vista, punto de vista, medidas, proporciones, detalles los resuelve con la corrección de un profesional cuando así se lo propone. Vinimos identificando esta clase de obras como arqueológicas [Entradas 198, 200, 201, y 204, 18, 21, 23 y 27 enero 2019 respectivamente], siempre teniendo en cuenta la fecha de su realización y el concepto-técnica vigentes entonces para la copia de restos históricos.

No obstante se impone la creación de otro apartado específico en el que se iniciará posteriormente, si bien constituirá una de las manifestaciones más frecuentes dentro de las tipologías incluidas en los futuros laminariums. No se trata tanto de los elementos monumentales ya tratados como de construcciones de signo tradicional, como aquéllos edificadas con materiales y técnicas a la manera antigua, por contraposición a la arquitectura industrializada y estandarizada que acabará por imponerse y desplazar a la de tradición secular. Incluye construcciones religiosas o laicas, las más de las veces de carácter humilde y popular (capillas, molinos, viviendas, cuadras) y más puntualmente edificios de superior porte y dimensiones (palacios, casonas, templos parroquiales), sin que dicha variedad tipológica o su envergadura física impida su inclusión en lo que se entiende por arquitectura tradicional. Copias de edificaciones de tales características las encontramos tanto en los laminariums ( mesón de La Pasera, Mieres, ilustración inferior) como en dibujos muy anteriores (capilla de El Cristo de La Peña, Mieres, ilustración arriba) a la fecha de ejecución a las primeras láminas integradas por numerosos motivos localizados en las salidas de campo llevadas a cabo expresamente con tal fin. En estos, como en los dibujos especiales de monumentos, la ejecución se muestra meticulosa, lenta y medida en su procedimiento, coincidiendo con los rasgos de lo que denominábamos estilo A [Entrada 206, 1-2-2019]. 




Representación cuidada de El Mesón de La Pasera, Mieres, publicado en el primer laminariumm
de Mieres y Lena, 1975. Compárese aquí el cuidado trazado gráfico con el posterior y
genuino estilo (imagen inferior) al que llegará Benxa por convicción para la representación
de la arquitectura tradicional más humilde.



Pero las inquietudes de Benxa le impedían permanecen detenido en estos principios de reproducción, en mayor medida aún cuando se trataba de enfrentarse a la representación de piezas propias de la construcción tradicional, ni que decir tiene de las de naturaleza más humilde. Una acusada inclinación a superar los rígidos principios de la representación técnicamente correcta [Entradas 207-209, 2 y 4 enero 2019, Desviaciones de la línea de los futuros laminariums] pero aséptica e incongruente con el tema a tratar acabará por imponerse con fuerza en esta parcela gráfica de la construcción artesanal.Tales principios y los procedimientos gráficos consiguientes desvían el dibujo hacia una interpretación, una versión libre e individualizada del objeto a representar o de una parte del mismo. El resultado deviene similar al calificado de dibujo estilo B, letra muy a propósito para su referencia por coincidir, ella a solas, con uno de los seudónimos, o con la inicial del sobrenombre más utilizado por Benxa, pero también por delimitar el estilo más personal y genuino del autor, claramente distanciado del de otros dibujantes activos en este mismo ámbito de la arquitectura. 
Pues bien, esta línea de ejecución del dibujo ya se detecta en reproducciones de construcciones tradicionales anteriores a las publicadas en el más antiguo laminarium de 1975. Los principios teóricos sobre los que se sustentaba su actitud postulaban  -a juzgar por los argumentos escuchados-  la coherencia formal entre el original y la imagen dibujada, lo que a la vez parecía entrañar una reafirmación de los criterios propios por unos años (de los setenta en adelante) en que otros dibujantes con estilo más purista y formación académica estaban o comenzaban a ocuparse de representaciones de este mismo campo del patrimonio. 

Benxa concibe el dibujo de la arquitectura popular basándose en la síntesis de dos miradas diferentes. Una es la puramente visual, óptica, que procura a la edificación los elementos básicos de su forma e identidad específica. En respuesta a ella desarrolla una labor descriptiva básica de los elementos fundamentales: volúmenes, cuerpos, cubierta, vanos y otros elementos de fachada. La otra componente que interviene remite a un concepción propia, entiéndase una mirada mental -no exenta tampoco de una componente emocional. Entiéndase como su personal comprensión de la arquitectura tradicional exigente, a su juicio, con una manera acorde de representarla. Ambas nociones explican el planteamiento con que resuelve gráficamente las formas tradicionales. En el terreno de las ideas, concibiéndolas como creaciones elementales y rudimentarias, que responden a un estricto sentido práctico; por su factura artesanal y tosca, basada en técnicas y materiales autóctonos manejados por canteros y carpinteros artesanos, considera que su representación debe abordarse con un lenguaje gráfico en consonancia con todos estos principios. Para Benxa, por ejemplo, estas construcciones se encuentran más cerca de los organismos vivos que de la geometría ortogonal, sus ángulos tienden a desplazar la escuadra, las esquinas y lineas de aleros se inclinan bajo el tejado siempre con signos de inequívoco deterioro, los edificios insinúan defectos de construcción y precario estado, cuando no inestabilidad o amenaza de ruina; exteriores sucios, negruzcos afectados por el humo de los hogares, la antigüedad y la humedad ambiente. etcétera.




Casa-taller del último alfarero de Faro (Oviedo), 1965. Dibujo publicado como ilustración de artículo.
Así concebía Benxa, antes de dar comienzo las recopilaciones de antigüedades, la forma más
natural y adecuada, respecto al original, de dibujar las construcciones tradicionales más humildes. 



Esta es la imagen interior que Benxa trasladó al dibujo de la construcción tradicional y por antonomasia a la más humilde -no así cuando registra casonas o palacios. No concebía otra manera de describirla que resultara consonante con lo que consideraba su esencia, tan alejada de la construcción moderna estandarizada. Reconocía (y conocía) la existencia de otras formas bien diferentes a la suya de representar este patrimonio, dibujos brillantes, pulcros, asaz detallistas, exactos, precisos. Pero las asociaba con una suerte de dibujo especializado que respondía a otros cometidos, fueran estéticos o aplicados al estudio técnico de este repertorio. También tuvo en consideración la presencia en estos últimos de la fotografía que, pese a tratarse de trabajos gráficos, contribuyó a los esmerados resultados obtenidos. En cambio Benxa se mantuvo fiel a la copia directa del original, sin mediar la toma fotográfica como apoyo, persistente en la recopilación de datos in situ, en una posición más próxima al cuaderno de campo de los viajeros y científicos del siglo XIX, la centuria con la que por enésima vez lo consideramos más afín que con su propio siglo XX.

Más tarde, cuando Benxa se introduzca plenamente en los trabajos de campo de sus laminariums, este su particular concepto de la imagen tradicional de la arquitectura se afianzará aún más, ampliándose al efecto de síntesis figurativa y abocetamiento deudores de la densidad de motivos a reproducir y la restringida disponibilidad de tiempo. Así pues, el dibujo rápido, el apunte distanciará más aún a Benxa de aquellos otros dibujantes objeto de muy superior consideración como tales. Pero la capacidad de registrar tan amplio repertorio de restos antiguos y curiosidades populares -no sólo de construcciones tradicionales- en tan corto periodo de tiempo, consiguiendo una imagen suficientemente descriptiva e identificable del objeto y sin la ayuda de la fotografía, le atribuiría otros méritos. Sólo por citar algunos, su concepto especialmente abierto del patrimonio o la creación de un repertorio de fuentes gráficas sobre el mismo de referencia obligada para quién se interese por los restos del pasado en aquellos concejos en los que desplegó su actividad. 











lunes, 4 de febrero de 2019

209.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 209. Publicada 4-2-2019










Antes de publicarse Comarca lo hizo el Pregonero de San Juan y éste figuraba estrechamente asociado a la Tertulia Literaria “Teodoro Cuesta” de Mieres. Pero detrás de todas estas iniciativas y otras se encontraba el protagonista de esta viñeta. Por medio de ella podemos conocer esta versión que Benxa transmite, seguramente desconocida para los que tengan noticia de la existencia de este colectivo literario en el Mieres de aquellos años. Texto e imagen, verso rimado, dibujo metafórico de teatrillo de marionetas, firma del autor acompañada de dibujo de ratón, el sol poniéndose, la caricatura de L.F. Cabeza... Semejante y larga suma de información y la confección espontánea, sin cuidar más la forma que la idea, sitúan la noción de viñeta como una referencia lejana pero indudablemente personalizada. 








Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez
Años 40-60. Desviaciones del dibujo de monumentos y de los futuros laminariums. Viñetas y chistes como divertimento propio.

El buen humor de Benxa se manifestaba directamente con sólo tratarlo. No podía ser de otra forma que aflorara ese humor en sus colaboraciones periodísticas y en sus dibujos hechos para distracción propia como estos que ahora se reproducen. Fue él mismo quien creó la distinción, dentro de sus trabajos (letras y dibujos), entre serios y de humor. De ambos se van sumando aquí muestras, si bien imperarán los coherentes con su característica naturaleza animosa y alegre. Viñetas y chistes gráficos debió de dibujar por docenas y por puro entretenimiento. Creaciones de idea o de concepto ingeniosas a veces, pero siempre de ejecución rápida, hasta desidiosa, como dibujadas cada una por manos diferentes. En cualquier caso advertimos un punto de interés. El de recrear el entorno inmediato propio y sus gentes, como un reportero burlón en un momento en que los medios de comunicación ya estaban introduciéndonos el mundo ajeno y lejano en la vida cotidiana de todos. Ésta era una de sus críticas, la pérdida del contacto directo con el espacio y la realidad próximos, el trato humano con los cercanos.





Sobre estas líneas y abajo dos viñetas, chistes o meramente dibujos de recreo para Benxa al que se adivina divertirse 
con este tipo de creaciones. Ambas escenas se ambientan en el barrio de Santa Marina (años 1950). Dibujos flojos  -como los calificamos internamente y el autor admitiría-,   debido al abandono de su factura, la ausencia de unidad formal y el interés prioritario por capturar la idea y no por elaborarla con esmero. Pero sin embargo estos dibujos narran, cuentan gráficamente. El de arriba es un documento más, esta vez dibujado, sobre la vida diaria en Santa Marina, complementario de la columna periodística que Benxa dedicó a la barriada. Al mismo tiempo ofrece una señal de su gusto por las escenas populares y la búsqueda de soluciones para el tratamiento de la figura humana que necesitaba representar en la misma medida en que su forma se le revelaba . 









La nítida diferencia de estilo que se evidencia en la imagen superior trae a colación el estudio por Benxa de dibujantes de historietas de su agrado, incluso la copia de sus figuras y movimientos que queda patente en la escena de más arriba. En cambio sobre estas líneas puede hablarse con toda propiedad de un estilo propiamente benxamista frecuente en estas creaciones llevadas a cabo para sí mismo. El humor juega con la calle El Canal de Santa Marina, paralela al curso de un arroyo de aguas turbias por el aprovechamiento industrial que daba entrada al barrio. Y en base a El Canal dibuja una góndola veneciana navegándolo, con un desdibujamiento de efecto fantástico que se contrapone a la representación de la iglesia del barrio, pero sobre todo con el genuino ambiente de estampa cotidiana que aporta la lavandera y los tendales.
















sábado, 2 de febrero de 2019

208. Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 208. Publicada 2-2-2019









Por los caminos del dibujo Benxa efectuó algunas aproximaciones al terreno del diseño gráfico. Sus ex-libris o varios carteles. Siempre por iniciativa propia o solicitados desde su entorno local o amistoso. También en esta línea menor de trabajos se mostró coherente y estructural con su carta temática y maneras dibujísticas. Es el caso de este cartel, diseñado en los primeros años de su obra laminaria, por entonces todavía no publicada, pero claramente influido por ella. No deja de resultar una agrupación de los múltiples motivos que inundan cada hoja de sus cuadernos de dibujos y notas de campo luego trasladados a láminas. Incluidos sus queridos personajes caricaturescos y emblemas de folclore y asturiania populares. Pero ni el color ni la composición salvan un género que no es el suyo. (Cartel publicado en 1976). 









Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 40-60. Desviaciones del dibujo de monumentos y de los futuros laminariums.  Artes y diseño gráficos [2 de 2]
. Diseño de carteles, cabeceras de artículos, crismas y otros varios 
Benxa, efectivamente, podría haber trabajado en las entonces llamadas artes gráficas. Contaba con un sentido acertado de la composición, un buen manejo de la rotulación y se desenvolvía con facilidad en distintas modalidades de dibujo. De haber sido así, estaríamos hablando ahora de un dibujante profesional y posiblemente de un buen dibujante en este campo gráfico y quizás en otros, lo que no podemos expresar ahora, insistiendo siempre en su condición de aficionado a ratos libres. Lo que quedó en un simple hábito natural y espontáneo, dibujar, explica la diversidad de manifestaciones con las que se entretuvo y agradó a los de su entorno -de nuevo el arte popular. Se le conocen diseños de crismas para sus compañeros de trabajo basados en escenas mineras, ya se publicaron sus cartas ilustradas para la familia [Entrada 24, 24-10-2016], así como los murales que ambientaron las piezas principales de su casa [Entrada 35, 18-12-2016]. La doble habilidad con la pluma y el lápiz facilitó que él mismo ilustrara sus colaboraciones periodísticas o, como una variante de éstas, diseñara cabeceras para las secciones fijas, algunas ya publicadas como la ambientada en los monumentos medievales de Olloniego [Entrada 202, 23-1-2019] o la que ilustró la columna “Tendal” [Entradas 141-164, 12 julio a22 octubre 2018]. 

Se entretuvo también -entretenimientos que remiten a los de su padre- con el diseño de carteles, recordando algunos llevados a cabo por los años sesenta, bien por encargo, bien por iniciativa propia con el fin de presentarlos a concurso. Son los precedentes de éste de Ballota [Entrada 28, 13-11-2016], el único conservado, elaborado en 1975 pero publicado para los festejos del verano siguiente. Cuenta con un comentario ya publicado en este blog que se reproduce al pie de su imagen. Ahora, revisada con más detalle su producción gráfica, insistiríamos en lo indicado más arriba, cuando se presentó en términos de suposición su carrera como trabajador de artes gráficas. Es el caso de la referida composición, resuelta en Ballota en tres campos superpuestos, destacando con claridad los datos prioritarios propios de la convocatoria que entraña todo cartel: el nombre del festejo y la fecha de su celebración. Y en el centro el peso visual de atracción, aquí concebido domo una escena resuelta con elementos ya conocidos de otros trabajos suyos. Unos, efectivamente, objetos recogidos para sus laminariums (capilla, imagen del santo elevada al espacio celeste); otros entresacados de la iconografía de la cultura tradicional asturiana con toda propiedad por hallarse todavía vivos en la celebración de esta festividad de San Roque. Los tratados como de símbolos del folclore musical por un lado (gaita y tambor), por otro reproduciendo un baile popular con figurantes ataviados al caso.





A medida que se desglosa el archivo de Benxa queda patente la estrecha unión entre las letras y el dibujo. Se puede estudiar ambos por separado, como viene siendo el caso, pero en algún momento entroncarán ambas manifestaciones. Lo contrario supondría dejar incompleta buena parte de sus trabajos. La creación de la columna periodística “Tendal” lo pone de manifiesto. La selección de las crónicas publicadas sobre el barrio de Santa Marina [Entrada 203, 23-1-2019] omitiría, de no ser por este apartado dedicado a sus dibujos pre-laminaristas, las numerosas realizaciones gráficas que surgieron simultáneamente a aquella colaboración y a sus años de vida en el barrio. Seleccionamos el diseño de la cabecera, incorporada después de varias columnas publicadas. Un trabajo a silueta (tinta plana negra) sobre negativo (blanco del papel). Con esta sencilla y efectiva técnica rotula el título estampando las letras sobre las prendas colgadas de un tendal. 








































207.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 207. Publicada 2-2-2019








Grillo, un seudónimo poco usual como alternativo del de Benxa. Parece
referirse a un episodio de la infancia en el que además de un grillo también
participaba su padre. Pero la "curiosidad" -palabra constante en los postulados creativos
de Benxa- estriba en el diseño que efectúa a partir de las letras, creando una figura antropomorfa
sumamente esquemática, como las propias de su gusto. Cabeza y tronco dibujan un esqueleto
de grafemas, y las extremidades son filiformes, pero siempre abiertas y articuladas en señal
de movimiento, o simplemente de vida.








Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 40-60. Desviaciones del dibujo de monumentos y de los futuros laminariums. Artes y diseño gráficos [1 de 2]
. Diseño figurado de seudónimos de Benxa o seudónimos antropomorfos
Benjamín, Botichelo, Scrutator, Grillo o Mus son, a excepción del primero, algunos de los seudónimos con los que firmó sus trabajos antes de afianzarse en el de Benxa. Incluso plenamente afianzado en éste, cuando pretendía mantener el anonimato recurría a nuevos nombres de ocultación, caso de la columna “Tendal”, donde utilizó los nombres de los signos del horóscopo. Pero lo más destacable no se refiere a estos a título nominal, sino al producto de ese su afán por incluir la figura humana, y en segundo término la animal, que lo condujo a idear figuras antropomorfas construidas con las letras del seudónimo elegido. Repite con frecuencia la firma con forma de figura humanoide, definida por un esqueleto alfabético siempre en busca de un movimiento corporal insinuado de forma muy elemental, mediante la apertura y articulación de las extremidades. Este esquema de figura se inserta en dibujos algunas veces de tan pobre factura por sí mismos que lo que realmente resulta de interés, por gracioso y peculiar, es esa minúscula figura híbrida que informa del autor. Menos frecuente pero recurriendo a la misma construcción corporal con letras encontramos la firma grillo, que acaso tenga su origen en el episodio infantil publicado en un Suelto y en el que participaba su padre. Más ingenioso, o curioso en otro sentido, resulta el seudónimo Mus, integrado por esta voz escrita situada inmediata a la imagen de un ratón que escapa de la proximidad del gato evocado únicamente por la palabra Mus. 





 Tan dado Benxa a la reproducción de escudos de armas ¿hasta qué punto este cuño para
sellar libros no puede considerarse un emblema de las aficiones del autor, incluso influir aquéllos
en su diseño? No tanto por la composición como por incluir
los que consideraba atributos de su actividad vocacional.





. Diseño de sello para uso como ex-libris
A diferencia de las creaciones anteriores, este sello se concibe como un trabajo de tono serio. [Entrada 2, 7-7-2016]. Benxa se autorretrata en él con los símbolos de las facetas integrantes de sus aficiones. El tintero y la pluma de ave a la antigua como instrumentos asociados a la par a la escritura y el dibujo; el cuaderno de notas o el libro de lectura abierto, donde aprovecha para dejar constancia de su Mieres natal. Y por una vez más, la evocación del arte y el patrimonio representado por tres de los grifos labrados en la portada románica de San Juan de Mieres. Hasta su ex-libris, más que desviarse del camino que conduce a los laminariums, se inserta en el mismo con plena propiedad. No en vano debió ser confeccionado por los años en los que los álbumes de curiosidades y antigüedades ya habían dado comienzo (comienzos de los setenta).












viernes, 1 de febrero de 2019

206.Dibujos etapa juventud-madurez. Las raíces de los laminariums

Dibujos>Etapa juventud-madurez
Entrada 206. Publicada 1-2-2019









Dibujando a aguada, sin delinear, la imagen da a entender que Benxa se sentía cómodo abordando
esta técnica más artística de copia de monumentos, más rápida y espontanea que la de orientación  arqueológica. Efectivamente, si no fuera por la firma y conocidos los trabajos de restos monumentales recientemente publicados,
nadie le atribuiría esta imagen. Se localizaron otras dos más en esta técnica inusual en él: el recurrente
puente medieval de Olloniego y el castillo de Tudela (Oviedo). Las tres fueron publicadas como
ilustraciones de artículos suyos sobre restos históricos medievales en estado lamentablemente ruinoso.  











Dibujos de Benxa. Etapa juventud-madurez

Años 40-60. Sobre una clasificación de estilos en los dibujos de monumentos e, independientemente, la incursión en otros géneros gráficos de carácter menor.

A medida que Benxa avanza en la práctica del dibujo y crece su implicación en el patrimonio, en aquellas creaciones en las que el monumento entraña el tema central puede observarse una evolución personal de los que podrían denominarse estilos gráficos. Se recurre a letras para su mención puramente enunciativa.

Estilo A 
El más técnico en la reproducción especializada en restos históricos materiales.
. Portada románica de la iglesia Pereda (Oviedo) [Entrada 198, 18-1-2019, ilustración].

Estilo B
Dibujo de monumentos trazados con mayor soltura, recreándolos e insertándolos en una escena que incorpora elementos de la imaginación y figuraciones animadas muy del gusto del autor. El resultado viene a ser parcialmente asimilable tanto con la viñeta como a la ilustración, dada la presencia del un texto, en este caso de carácter poético. 
. Mi Olloniego [Entrada 200, 21-1-2019, ilustración].

Estilo C
Definido por la síntesis del A y el B, pues no responde estrictamente a ninguno de éstos por separado, pero incorpora soluciones de ambos generando un resultado diferente. Se trata de una combinación que cumple con la condición de la presencia de un elemento monumental representado. Éste recibe un tratamiento técnico con un grado notable de fidelidad respecto al modelo original, un dibujo en la línea del arqueológico. Pero intervienen igualmente representaciones ajenas a la imagen monumental, componentes que la parasitan, sean rótulos, figuras animadas u otra clase de acompañamiento postizo que responde a fines distintos a la reproducción prioritaria del monumento.
. Portada románica de San Juan de Mieres [Entrada 204, 27-1-2019, ilustración].

Estilos D 
Aquí el monumento modifica la técnica empleada en los apartados anteriores, es decir, la invariante en los dibujos de Benxa, hasta convertirse en el rasgo que modifica decisivamente la imagen reproducida. El habitual trabajo lineal a tinta desaparece sustituido por una descripción exclusivamente conseguida mediante mancha de aguada extendida a pincel y sujeta a gradación tonal de una o dos tintas. No se trata de una descripción que combine línea y superficie transparente como en la portada de San Juan de Mieres. Sin hacer un seguimiento expreso de esta técnica, los tres ejemplos seleccionados se aproximan más a apuntes rápidos a acuarela que al dibujo de precisión y minucioso detalle de los casos A y C. Desconocemos por qué el Benxa que buscaba una personalización de las formas gráficas no dio continuidad a esta técnica, más próxima a la vertiente artística del dibujo y superior en calidad y habilidad a sus trabajos habituales.
.Torre de Peñerudes. (Ilustración arriba)


Prescindiendo del monumento como motivo central de cada realización, hay otro Benxa dibujante tan prolífico como disperso y versátil atraído por otros géneros gráficos. Tanta diversificación debió contribuir también a su condición de dibujante de muy discreta valía, figura similar -repetimos- a la del artista popular contemporáneo, artista de intención pero no de obra y carente, además, de formación especializada. Sus trabajos dentro de estos géneros ahora pendientes de revisar, se aproximan a manifestaciones de lo que entendemos como arte popular actual.

No obstante hay en este repertorio de trabajos varios otras referencias vinculadas al tronco común de los denominados medios icónicos de masas que irrumpen en el siglo XIX, la centuria a la que tantas veces remitimos a Benxa para la comprensión de su trayectoria. Géneros difundidos a través de la prensa y publicaciones periódicas ilustradas que se recibían en su casa paterna y que no dejó de continuar hojeando por los años cuarenta-sesenta. Concretamente la narración gráfica, excluida la historieta por la que nunca se interesó por sus limitaciones para construir un relatos. Pero sí practicó muy discontinuamente el chiste y la viñeta ene por la componente de humor que le era consustancial. La influencia de la viñeta resulta destacable desde el momento en que aparecen incluidos rasgos propios de ella en creaciones de obras acabadas y de tratamiento serio, es decir, no sólo en las viñetas como tal concebidas. Incluso concedemos un peso superior -aunque hasta ahora no fuera mencionado- a este segundo campo de influencia supuesto por el arte popular publicado perteneciente a la familia de la historieta-tira-viñeta-chiste. Especialmente a efectos de la figuración esquemática, los tipos monigotescos, los ambientes populares, todo ello dentro de una tendencia bien alejada del cómic heroico, épico, fantástico y de sus personajes atléticos que irrumpe por los años cuarenta del siglo XX.

Entiéndase al Benxa gráfico desde una u otra posición, esto es, como dibujante no artista y como ilustrador más o menos cercano a publicaciones del tipo tebeo, se desemboca en un mismo resultado, el de un creador gráfico popular. De una parte desacreditado por quienes cuentan con una formación especializada en Bellas Artes, Historia del Arte e Imagen; de otra valorado por el espectador común, carente de ilustración en estas materias. Una razón suplementaria para posicionar a Benxa donde se indica, que no es otro que el lugar en el que él mismo se catalogó.

Se insiste en esta doble y contraria valoración como punto previo a la presentación rápida y visual de las realizaciones incluidas en este apartado. Se trata de trabajos sueltos que aportan una visión general que evita ser selectiva o antológica, mostrando por el contrario una producción de naturaleza menor, que a su vez pero complementa las dos secciones que quedan excluidas: las publicadas como Raíces de los laminariums [Entradas 193-205, 10 a 27 enero 2019, ilustraciones] y los propios laminariums (sección pendiente y específica). Por denominarlas de algún modo las calificaríamos como las desviaciones de la línea discontinua y ramificada que condujo al joven Benjamín iniciado en historia y monumentos, al autor, ya en edad avanzada, de colecciones dibujadas de antigüedades en las que presintió un valor patrimonial que el paso del tiempo se encargaría de confirmar.